La historia del Crampón


Cuando planificamos cualquier ruta invernal, desde una expedición en el Himalaya hasta un paseo por la Sierra más próxima, hay que tener en cuenta la posible existencia de nieve y hielo que puedan dificultar nuestro avance.

Sea cual sea el caso, si no estamos previstos de los materiales necesarios nos será completamente imposible seguir nuestro camino, o bien, que no podemos volver por la dificultad del terreno, viéndonos atrapados en un punto de la montaña.

Los crampones son elementos necesarios para cualquier ruta invernal, permitiéndonos avanzar por terrenos nevados y helados, facilitándonos bastante las posibilidades de que tengamos éxito

Desde el sigo II d.C. aparecen las primeras herramientas que faciliten el avance por terrenos deslizantes o con poco agarre.

Muchos siglos después, en el siglo XVI, surge una nueva herramienta empleada por leñadores, pastores y cazadores en los Alpes, con el fin de facilitar el desplazamiento por terrenos complicados. Se trata del “grappette”, herramienta que consiste en muchas puntas unidas a la puntera y tacón de la bota por un sistema de correas.

Los “grappettes” con el tiempo se desarrollaron hasta cubrir toda la suela de la bota, se agregaron más puntas de agarre, y se mejoraron los sistemas de fijación mediante el uso de mas y mejores correas. Es a partir de aquí cuando se empieza a hablar del crampón.

Pero antes de normalizarse el uso, las botas con clavos en las suelas tuvieron también su momento de auge a finales del sigo XlX.